La lucha social y civil, incluso la de carácter político de la antigua oposición, ha sido capitalizada por la misma casta burocrática.
Somos el 99%, dicen los manifestantes en Washington, formando con sus cuerpos esa cifra en la Plaza Freedom de la capital. Son parte de las movilizaciones de los indignados del movimiento Occupy Wall Street, que comenzó en Nueva York y se ha extendido a casi un centenar de ciudades de Estados Unidos. Es una impresionante e inédita protesta contra los poderosos y sus privilegios.
Mientras movimientos similares se desarrollan en todo el mundo, aquí en el rancho grande estamos padeciendo los estragos de la violencia salvaje de la “guerra” de Calderón y la impudicia de la clase política.
En el cálculo más optimista, 99.9% de los mexicanos estamos excluidos de las élites del poder político.
Sólo unos cuantos se benefician del monopolio político, en el que devino la llamada transición.
Como se ha venido documentando, los integrantes de la partidocracia se rotan durante décadas en todos los cargos de representación “popular”: diputaciones locales, presidencias municipales, gubernaturas, diputaciones federales y escaños del Senado. A pesar de que no hay reelección inmediata.
Otro tanto ocurre con los diversos cargos del Ejecutivo. Los más apetecibles son los puestos del gabinete, por el cual transitan decenas de integrantes de esa oligarquía, a través de cualquiera de los partidos con franquicia electoral.
La famosa alternancia casi no produjo una renovación de la clase política, como ocurrió en otras partes, España por ejemplo.
El desplazamiento del PRI de la Presidencia dio origen a lo que algunos llaman el gubernaturismo o feudalización.
Los gobernadores descubrieron una enorme veta de poder bajo el presidencialismo de la alternancia.
Casi todas las universidades del país se convirtieron en baluartes del priismo y han capitalizado hábilmente su estatus de autonomía.
En el sistema corporativo no ocurrió ningún cambio. Todo lo contrario. El SNTE, el sindicato petrolero y todo el sindicalismo charro, hoy tienen más poder que antes de la alternancia.
Los organismos autónomos, el más triste caso es el del IFE, también son patrimonio de esa partidocracia.
En resumen: la lucha social y civil, incluso la de carácter político de la antigua oposición, ha sido capitalizada por la misma casta burocrática, quien ha suplantado a la sociedad.
Todo ello se ha dado con una gran ineptitud, corrupción y arrogancia, lo que ha traído una gran repulsión por la política de los políticos.
Ya es hora de que ese 99.9 % mande a volar a la partidocracia.

APLICANDO EL POSITIVISMO SOCIAL DE COMTE EN BASE A LA NOTICIA ANTES MENCIONADA.

Positivismo social: La clave de la reforma social de la humanidad lo suministra la ciencia positiva, cuya culminación  es la sociología.

Con su teoría positivista Comte trata primero, de explicar e interpretar los hechos humanos que entretejidos(estudiar  la historia), ofrecen el cuadro de la vida colectiva(para entender el presente) ; después hacen un esbozo  de los caminos que considera transitables. Existen Opúsculos que consagran una tarea doble: interpretar la situación dada y proponer  los medios de la Reforma.

En la actualidad y a través de la historia se repiten los desórdenes sociales y es a causa de que “la sociedad no es estática”.

Por ello nuestra nación se ve envuelta en medio de un torbellino de conflictos políticos, que los gobiernos son incapaces de afrontar con eficacia. Un motivo predominante de ello son las contradicciones  existentes entre un orden social caduco y otro que nace; entre uno teológico militar  vs otro científico y técnico.

Para comprender los problemas políticos actuales Comte desea llegar al fondo,  a la esencia de los hechos y ponderarlos históricamente, en el artículo vemos como los puestos de poder se manejan desde el surgimiento de la Revolución cuando surge el compadrazgo  y acomodo de familiares, con los priistas en el poder y la posesión  de monopolios políticos en manos de unos cuantos, hecho que sigue marcando a la sociedad actual.

La historia nos ayuda a comprender nuestro presente pero no suministra verdades absolutas, si no relativas: “Todo es relativo: he ahí el único principio absoluto”.

El estadio positivo de la humanidad ha superado el estadio teológico : que alcanza su meta cuando  se  sustituye la acción providencia  del ser único a las numerosas divinidades, mediante el cual el hombre explica los fenómenos por la intervención de fenómenos sobrenaturales “el mejoramiento  de la condición moral de  los más pobres se basa en la redención del proletariado por la producción ;  el estadio metafísico : en el que todo se explica por entidades abstractas como las nociones de substancia, causalidad; y elestadio  positivo o real es donde mediante la observación de los hechos dados  trata de descubrir leyes y las relaciones objetivas de los fenómenos.

Dice Comte : “Hablando del hombre en particular quien nosotros no recuerda contemplado su propia  historia que ha sido señaladamente teólogo en su infancia, metafísico en su juventud  y físico en su madurez.

Es así como yo creo que debería der la evolución del hombre ir de lo irreal o imaginario a lo concreto pasando por “la ley de los tres estados”.

Es así también como se debería regir el poder en nuestra Nación con personas capaces de dejar a un lado su infantilidad mental y tomar las riendas personas con iniciativa que se vayan a lo concreto y dejen los juegos de niños aquellos políticos que creen que la sociedad sigue siendo tonta e ingenua como ellos, creen que aún nos encontramos en la etapa de un estado metafísico,cuando todos buscamos una tercera etapa ,  somos un 99% de la población  menciona el artículo que estamos cansados de la impunidad  y privilegios de las personas que están en el poder. Llevemos a cabo el principio de justicia: “A cada uno según su capacidad; a cada capacidad según sus obras”

La asociación libre, dejando a un lado la privatización de monopolios, aquella libertad que se limita a mantener la igualdad  en los medios de producción y la equivalencia en los cambios ES LA ÚNICA FORMA POSIBLE DE SOCIEDAD, la única justa y  la única verdadera.

La política es ciencia  de la libertad.

El gobierno  del hombre por el hombr es tiranía; el más alto grado de la sociedad, está en la unión  del orden y de la anarquía.

La filosofía positiva de Comte  tiene una meta (que es la que todos anhelamos para México):transformar la sociedad. Nada menos, para nadie, nada más. Para ello se inventó la sociología pues es la ciencia de la sociedad, la ciencia de lo humano. “La sociedad no está hecha para vivir sobre ruinas”. Pero hay que tener presente dice Comte que no se destruye en este caso nuestro sistema político y económico que apesta, si no se reemplaza”.

 


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